En laboratorios de investigación y producción, la preservación de muestras sensibles al calor es una prioridad crítica. Ya sea en farmacéutica, electrónica o ciencia de materiales, el uso de métodos tradicionales de secado (como hornos a temperatura ambiente) puede causar descomposición, pérdida de actividad o alteración estructural. ¿Qué solución ofrece el mercado actual?
Un secador de laboratorio de alto vacío opera a una presión de 0,098 MPa, lo que reduce drásticamente el punto de ebullición del agua y otros solventes. Por ejemplo, mientras que el agua hierve a 100 °C en condiciones normales, a esta presión se evapora a solo 35–45 °C. Esta diferencia permite secar muestras delicadas como proteínas, polímeros o catalizadores sin dañar su integridad molecular.
El sistema de control PID (Proporcional-Integral-Derivativo) garantiza una estabilidad térmica dentro de ±0.5 °C, crucial para experimentos repetibles. Además, el interior fabricado en acero inoxidable AISI 304 no solo resiste corrosión por productos químicos, sino que también es fácil de limpiar —una característica clave para cumplir con normas ISO y GMP en sectores regulados.
En la industria farmacéutica, un laboratorio en Barcelona reportó una mejora del 40% en la eficiencia de extracción de antibióticos usando este tipo de secador. En electrónica, fabricantes de circuitos impresos en México redujeron defectos por oxidación gracias a un secado más uniforme. Y en ciencia de materiales, investigadores en Chile usan estos equipos para preparar muestras de grafeno sin agrietamiento térmico.
¿Trabajas con disolventes inflamables como acetona o etanol? Muchos modelos ofrecen configuración antiexplosión certificada según ATEX, ideal para laboratorios que manejan sustancias volátiles. Esto no solo protege al personal, sino que también cumple con requisitos legales de seguridad industrial en Europa y América Latina.
Con solo 800 vatios de consumo, este equipo es ideal para laboratorios con restricciones energéticas. Además, las certificaciones ISO9001 y CE no solo validan calidad, sino que aumentan la credibilidad ante compradores internacionales —un factor decisivo cuando se compara con opciones locales o menos reguladas.
Porque entiende que no todos los materiales son iguales. Porque protege tu inversión científica. Porque combina precisión técnica con simplicidad operativa. Y porque está diseñado para durar —no solo en el laboratorio, sino en tu estrategia de innovación.
Descubre cómo optimizar tu proceso de secado hoy mismo